Sala Apolo (Barcelona)
musicians: Mark Harris (piano/keyboards), Eros Cristiani (accordion/keyboards), Andreu Ubach (percussion)
FOH engineer: Didier Richard


LA VANGUARDIA 24 junio 2001


CRÍTICA DE CANCIÓN: Emocionantes canciones de mar y de amor

Donat Putx

FRANCA MASU
Lugar y fecha: Sala Apolo (22/VI/2001)


Meses después de dejar una magnífica impresión en el Mercat de Música Viva de Vic, la cantante algueresa Franca Masu debutó en Barcelona, donde presentó los temas de su primer álbum, "El meu viatge". La cita era en la sala Apolo. El cronista creyó percibir una cierta timidez inicial por parte de la cantante; timidez que se desvaneció pronto, para dar paso a un intenso "feeling" comunicativo entre el escenario y los espectadores. Un buen puñado de aficionados asistió a la gala, que acabaría con el personal puesto en pie y gritando "bravos" desde la platea. No había para menos: Franca Masu y sus músicos nos deleitaron con un señor concierto.

En el programa, "canciones de amor y de mar", como señaló la intérprete. Números como "L'adéu" o "Amargantango", cuya letra firma la propia Franca Masu. Hace algunos años, nuestra protagonista resolvió adoptar como lengua de expresión artística el catalán, que le fascinó por su musicalidad. Para ello, tuvo que aprender un idioma que, si bien le era próximo, no usaba habitualmente, y que ahora maneja con total autoridad. A este respecto, apunto que para un catalán continental es una delicia dejarse llevar por la adorable, exótica en cierto modo, habla de nuestros "parientes" de l'Alguer.
Regresando al repertorio, destaquemos un par de adaptaciones del poeta barcelonés Carles Duarte -"Saber que hi ets", "El món"-, así como la versión de "Cor meu", un tema tradicional alguerés que nos sirvió en el bis.

Franca Masu se mueve por un territorio sonoro muy particular. Partiendo del jazz -excelente pirotecnia vocal-, y bien sujeta a las raíces mediterráneas, elabora una suerte de canción moderna tremendamente permeable, donde se identifican texturas propias de las así llamadas "nuevas músicas", un evidente punto de "saudade", e incluso los leves "tumbaos" latinos que decoraron "L'alè". Ora dramática ora festera, Franca Masu protagonizó una gala de alta graduación emocional.